El libro de mi vida esta lleno de capítulos muy especiales, con rostros y imágenes de muchas partes del mundo. Este preciso capitulo de mis vida sucedió 5 años atrás. He aprendido que como viajera siempre parte de nuestra alma y corazón se queda entre los sitios que visitamos, entre la gente tan increíble que conocemos en esos lugares, entre la música, entre la comida, entre los edificios, entre su historia.
Que mundo tan completo y tan fascinante en el que vivimos; cada cultura, cada país y cada persona tiene una historia o una saga que contar, y esta es la mía, en este país: la China.
Entre sueños, grandezas y miedos de Emperadores
Mi viaje empezó con la compañía de un grupo de viajeros muy especiales, el 90% de los que estábamos en el grupo nunca habíamos estado en la China, y que emoción para empezar, el hambre de conocer este país me había robado mi sueño y atención desde meses atrás, entre libros de historia y búsqueda en la Internet aprendí tanto que cuando llegue a las ciudades que planeamos en visitar, mi corazón saltaba de alegría, tocando la historia, viendo los emperadores caminando en las calles; podía tocar la historia, podía observar los soldados corriendo y protegiendo la ciudad desde la Muralla China; la comida, los rostros, la vestimenta, el paisaje, el color, el sonido del lenguaje y las mil y una historias que ellos tienen por contar.
Entre las ciudades de Beijín, Tianjin y Xian mi corazón se encontraba más y mas enamorado con el pasado, con la evolución del hombre, de la cultura y el misterio que esconde esta cultura.
La parte de mi viaje, que fue la más significativa e inolvidable fue en la ciudad de Xian, donde se encuentra los “Guerreros de Terracota” descubierto en Marzo de 1974 por un campesino, que de forma casual estaba buscando agua para combatir la sequía. Y que sorpresa cuando el se encontró con un ejército que consiste en más de 7.000 figuras de guerreros y caballos de terracota a tamaño real; todo perteneciente y proclamado al primer emperador de China en 210-209 a.C., Es increíble cuando se piensa que este tesoro estuvo escondido por casi 2,000 años!
Lo más fascinante de la historia de estos Guerreros de Terracota es la historia que los hace tan especiales. Siempre detrás de cada gran monumento en cada lugar del mundo hay grandes nombres, hombres y anécdotas; en este caso fue Qin Shi Huang, el primer Emperador de la China, el mismo que centralizo y unió la China, el que construyo la Muralla China en Beijín, entre otros inmensos logros que realizo este hombre; hay algunos que los describen en historia como “El Gran Alexander”.
Cuenta la leyenda que Qin Shi Huang siempre estuvo obsesionado con encontrar el elixir de la inmortalidad. Al punto que envió a sus guerreros hasta los más remotos parajes para hallarlo. Muchos no regresaron. Pero los que sí lo hicieron vivieron en carne propia la furia del emperador, quien los castigó con la muerte. Además de que el era un hombre muy obsesivo con el poder, por miedo a perder el poder mando a matar sus hermanos pequeños, porque creía que ellos lo quitarían el trono un día. La posibilidad de ser asesinado por aquellos que lo odiaban por sus crímenes, hizo que la muerte se convirtiera en el gran temor de su vida, al punto de tener castillos gigantescos intercomunicados por túneles; temor que lo hizo que construyera estos Guerreros de Terracota para protegerlo en el mas allá. El en su propia mente creyó que nunca moriría, pero la muerte tocó a su puerta durante un viaje en 210 a. C. y dice la leyenda que sus médicos no se atrevieron a informarle de su enfermedad por miedo a que los matara, y prefirieron no tratarlo. Murió lejos de su capital, pero su primer ministro, Li Si, sabiendo que el deceso del emperador provocaría una rebelión contra su régimen, prefirió no informar al pueblo. El cuerpo de Qin Shihuang comenzó a descomponerse en el viaje de dos meses a Xiangyang. Para que la gente no sospechara del mal olor, el Primer Ministro hizo que dos carretas llenas de pescado viajaran delante y detrás del carro imperial!
Xian, un pueblo pequeño lleno de historia, lleno de misterio, un lugar que fue testigo de mis emociones y preguntas, un lugar que me hizo preguntarme a mi misma; como quiero ser recordada, que quiero hacer con el regalo que me ha otorgado la vida, cuales son mis miedos, cuales son mis obsesiones, cuales son los poderes y peligros que enfrento con el poder que tengo. Historia me recordó en este mismo lugar que se nos ha dado un regalo, de crear, de innovar, de cambiar la humanidad, y es nuestra responsabilidad el no dejar que la corrupción toque nuestras almas, porque tan pronto esto sucede este regalo se deteriora y termina acabándonos.
Hemos sido llamados a cambiar la historia humana en una manera positiva, tal ves nunca construiré una Muralla o miles de Guerreros de Terracota, pero se que si puedo hacer la diferencia construyendo una buena vida y buenas relaciones en mi paso por esta vida; la historia me juzgara mas tarde.
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